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lunes, 22 de agosto de 2011

Italia: Dolomitas, ciudades y más...

Buenas.
Cómo suelen salir las grandes fiestas, sin planificar mucho y con un par de cosas organizadas, Lorena y yo nos decidimos por "escapar" (palabra muy utilizada entre los pamploneses en estas fechas... huir no se queda atras) a Italia, intentando combinar, en un viaje las montañas de los Alpes Dolomitas, las playas de la costa Istria y por supuesto, la ración necesaria de ciudades, pueblos y lugares que con tanta abundancia ofrecen los parientes lejanos de la bota...
Nos  lanzamos el mismo 6 de julio, mientras otros muchos se entregaban a otros placeres, a devorar kilómetros que nos llevaran hasta el primer destino de lo que habíamos decidido apenas 7 días antes: Dolomitas. El objetivo, el Val di Fassa, donde pasaríamos los próximos días antes de movernos hacia la zona de Lavaredo, para visitar las Tre Zime di Lavaredo, el lago Misurina, Cortina...
Aquí podréis ver una pequeña muestra de esta parte del viaje. Buon apettito

Las primeras impresiones de un paraíso vertical...
Ciampedie, donde nos dejó el telecabina. A partir de este punto empezamos la travesía de la Feide o delle Pecore, hasta el paso de la Zigodale.
Edelweiss en el viale de la Feide, antes de llegar a la zona de ascensión a la Zigodale (2.550 m.).
Al otro lado de la Zigodale, ya en el val di Vaoilet, en la senda que nos llevará al refugio de Vaiolet (2.2243 m.), y a continuación hasta el refugio Passo Principe (2.599 m.)
Refugio Passo Principe, donde nos dimos la vuelta para descender en parte por el mismo camino, hasta el Vaiolet, y luego ya por el fondo del valle hasta Pian Pecei.
Foto de cima del Piz Boé de 3.152 m. En realidad no pasa de ser un paseo en altura, ya que un teleférico que se coje en el paso Pordoi, te deja a 2.950 m. Nosotros alargamos la excursión con una pequeña travesía para llegar hasta el Pordoi sin coche, y luego por el macizo del Sella, donde se encuentra el Piz Boe, enlazando los refugios Sas Pordoi, Forcella di Pordoi, Piz Boe, y refugio Boe para volver hacia el teleférico.

Desde la zona de Val di Fassa, nos trasladamos hacia la zona de Lavaredo, y en concreto, tras pasar Cortina D'Ampezzo (en la que nos detuvimos ante las advertencias que nos había hecho la gente...), Dobbiaco, Sesto y Moso, dejamos el coche en el parking que existe junto al Hotel Dolomitenhoff. Estamos a un tiro de piedra de la frontera austríaca (12 km.), se habla más alemán casi que italiano, y la historia pesa...
A pesar de todo esto (lo de ser más austriacos que italianos y demás), reseñar un detalle que nos hizo sentirnos como en casa: Cuando volvimos de la travesía por la zona de Lavaredo, y tuvimos que pagar la estancia del coche en el famoso parking, el muy centroeuropeo guarda nos ofreció la posibilidad de un descuento sustancioso en la tarifa pagando en efectivo y él nos subía manualmente la barrera sin necesidad de introducir tickets ni formalismos ni controles... Otras cosas sería, pero desde luego, ojo clínico tenía, porque aceptamos, por supuesto, cucada de ojo de por medio al puro estilo bucanero... Un bonito ejemplo de cómo la globalización hace que sanas y bonitas tradiciones se expandan allende nuestras fronteras!!!!

A lo nuestro. Tras dejar el coche en susodicho parking, nos echamos la mochila a la chepa con el objetivo de llegar hasta el Refugio Locatelli, donde dormiríamos y poder cotemplar las moles que componen las Tres Cimas de Lavaredo.
Nada más la subida, hasta allí, merece la pena por las vistas que disfrutas, pero cuando te acercas y puedes ver las Tres Cimas, es inevitable quedarte con la boca abierta. La siguiente foto es tomada desde el Refugio Locatelli (2.405 m.)
Como era mediodía cuando llegamos y la tarde no parecía que se iba a complicar meteorológicamente hablando, dejamos peso en el refugio e iniciamos la travesía circular que discurre alrededor de las Tres Cimas, dirigiéndonos primero hacia la Forcella de Lavaredo, bajar hasta el refugio Auronzo (adonde llegan las masas en coche o autobús como forma más cómoda para disfrutar de las vistas), subir al Col di Medo y volver la refugio Locatelli por la parte de las Tres Cimas.
Foto tomada instantes después de superar el Col di Medo, ya de retorno al Locatelli.

Al día siguiente volvíamos hacia el coche, pero decidimos hacerlo por una ruta diferente, que nos permitiera hacer una travesía circular, visitando el refugio Pian di Cengia (2.528 m.), ascender la Crode Fiscaline (2.675 m.) y descender por la vía del refugio Comici hasta el Hotel Dolomitenhoff.
Es en este trayecto dónde pudimos alucinar con los restos de las trincheras de la Primera Guerra Mundial, los refugios, tuneles excavados y demás, que se conservan. Incluída alguna vía ferrata que probamos. Pensar que según cuentan, allí murieron más de 15.000 personas, víctimas del frío, el hambre y las avalanchas, sin pegar un tiro, da que pensar sobre la estupidez del género humano. Toda la zona es un museo de la Gran Guerra, como la llaman, y gran parte de ese museo, tiene una altitud superior a los 2.000 metros y un paisaje de ensueño (para hacer turismo, no la p. guerra...)
Trinchera de la Primera Guerra Mundial a unos 2.400 metros...!!!!
Cima de la Crode Fiscaline, con la Croda dei Toni detras de Lore.

Una vez llegados al coche, nuestro objetivo siguiente fue el Lago Misurina, donde estuvimos un par de días disfrutando de este sitio "cuento de hadas" al más puro estilo Heidi..
Uno de ellos aprovechamos para patear el Sentiero Bonacossa, que parte casi desde el mismo lago hasta el Refugio Fonda Savio y descender desde allí por otro camino hasta el mismo Misurina, y aprovechando para recorrer algunas ferratas sencillas que hicieron del camino algo con un puntito más...
Vista del lago Misurina desde la zona de Miralago.
Una de las ferratas del sendero Bonacossa, en la Forcella del Diavolo (ocurrente el tío que pone los nombres ¿eh?) camino del Refugio Fonda Savio a 2.367 m.

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